February 22, 2017

Amos De Titeres by Robert A. Heinlein

By Robert A. Heinlein

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El Innovador T-34/76

Las grandes derrotas del verano y otoño de 1941 dieron paso al contraataque de diciembre de 1941 frente a Moscú. Nuevos carros T-34/76 salidos de las fábricas fueron enviados al frente. Mejor preparados al frío extremo del frente asestaron un duro golpe a l. a. Wehrmacht parada frente a las puertas de Moscú.

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No te muevas, que podrías hacerte daño. ¡Ya está! Me incorporé, frotándome y desentumeciéndome. —Dime ahora lo que recuerdas —me dijo el Patrón—. —¿Lo que recuerdo? —Caíste en manos de ellos. ¿Recuerdas algo después de que el parásito se apoderó de ti? Sentí una oleada de súbito temor y me agarré a la cama. —¡Jefe! ¡Conocen la situación de nuestro cuartel general! Yo mismo se lo dije. —Te equivocas —respondió él suavemente—; no estamos en el lugar que tú conoces. Ordené evacuarlo. , al menos así lo creo.

Entonces alguien dijo con voz tranquila: «Por manos y pies. Con cuidado». » Y alguien respondió: «Después; no está herido». Cuando ellos salieron yo aún seguía prácticamente sin conocimiento, pero empecé a notar que la vida volvía a oleadas. Me incorporé, poseído de un sentimiento de extrema urgencia. Me levanté, tambaleándome, y fui hacia la puerta. Miré al exterior con precaución; no se veía a nadie. Me alejé corriendo por el corredor, en dirección opuesta al salón de conferencias. En la puerta exterior me di cuenta con estupor de que estaba desnudo, y torcí por el vestíbulo hacia los alojamientos de los hombres.

Aparté de nuevo la mirada y vi los ojos del Patrón. —¿Qué tal? —me preguntó—. ¿Te vas acostumbrando? Volví a mirar el objeto de mi miedo. —Un poco. —Y proseguí salvajemente—: ¡Lo único que deseo es matarlo! Quiero matarlos a todos. Me pasaría la vida dándoles muerte, hasta no dejar ni uno. El temblor volvió a apoderarse de mí. El Patrón me observaba. —Toma —me dijo, y me alargó su pistola. Aquello me sorprendió. Yo estaba desarmado, pues al levantarme del lecho no me dieron ningún arma. La tomé, pero le miré interrogativamente.

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